Requisitos legales de la explotación minera: ¿está tu empresa preparada para una fiscalización?

Índice de contenidos

Para un contratista minero, una inspección de Sunafil, Osinergmin o del propio Ministerio de Energía y Minas puede significar desde una observación administrativa hasta una sanción económica severa, la paralización temporal de actividades o, en el peor de los casos, la pérdida de la homologación ante la compañía minera con la que trabaja. Y lo más grave es que muchas empresas descubren que no estaban preparadas justo en el momento en que ya es demasiado tarde. Conocer y cumplir los requisitos legales de la explotación minera no es una opción para cuando haya tiempo: es una condición diaria. En este artículo, te contamos qué aspectos evalúan los fiscalizadores, cuáles son los errores más frecuentes y cómo ACOMIPE puede ayudarte a blindar tu empresa antes de que sea tarde.

Lo que un fiscalizador revisa en tu operación

Cuando una autoridad realiza una visita de fiscalización, no improvisa. Existe una lista estructurada de puntos de control que abarcan desde la documentación legal de la empresa hasta las condiciones reales en las que trabajan las personas dentro de la mina. Los fiscalizadores revisan contratos, planillas, seguros de trabajo de riesgo, exámenes médicos ocupacionales, registros de capacitación, entrega y uso de equipos de protección personal, señalización, condiciones de las instalaciones, gestión de residuos, permisos ambientales y un largo etcétera que varía según el tipo de servicio que la contratista presta.

Muchos contratistas asumen que, porque nunca han tenido un accidente grave, están cumpliendo. Pero el cumplimiento no se mide solo por la ausencia de incidentes, sino por la existencia de evidencia documentada de que todos los protocolos se están siguiendo. Y ahí es donde suelen aparecer las sorpresas desagradables: el registro de capacitación que no se actualizó, el examen médico que venció, la póliza de seguro que no se renovó a tiempo, el plan de contingencia que nunca se redactó.

La documentación: el talón de Aquiles de la mayoría

El frente donde más observaciones acumulan los contratistas durante una fiscalización es el documental. No porque no hagan las cosas, sino porque no las registran adecuadamente. En materia de seguridad y salud ocupacional, el D.S. 024-2016-EM exige una trazabilidad precisa: cada capacitación debe estar registrada con fecha, asistentes, firma y contenido; cada inspección de herramientas y equipos debe dejar evidencia escrita; cada entrega de equipo de protección personal debe ser documentada. Lo mismo ocurre con los estándares ambientales, los registros laborales y las obligaciones tributarias.

Los requisitos legales de la explotación minera no se cumplen con buenas intenciones, sino con sistemas de gestión que aseguren que cada requisito está cubierto y que cada cobertura está documentada. Una empresa que carece de ese orden interno está expuesta incluso cuando opera con responsabilidad, porque frente a un fiscalizador lo que no está escrito simplemente no existe. ACOMIPE brinda a sus afiliados orientación técnica y legal para estructurar esos sistemas de gestión, ayudándoles a identificar brechas documentales antes de que las encuentre un inspector.

Las sanciones que pueden paralizar tu negocio

El abanico de sanciones por incumplimiento de los requisitos legales de la explotación minera es amplio y va escalando en gravedad. Sunafil puede imponer multas que van desde montos moderados hasta cifras que superan largamente la capacidad financiera de una pequeña o mediana empresa contratista. Osinergmin tiene la facultad de paralizar operaciones si detecta condiciones de riesgo grave e inminente. 

Una paralización, aunque sea temporal, no solo detiene la facturación: daña la relación con la compañía minera, pone en duda la confiabilidad del contratista y puede desencadenar la resolución del contrato. Además, las sanciones no son privadas. Quedan registradas, y las mineras revisan esos antecedentes cuando evalúan a sus proveedores. Una empresa con un historial de observaciones o multas tiene las puertas cerradas en muchos procesos de licitación antes incluso de presentar su propuesta. Por eso, la prevención no es un gasto: es una inversión en la continuidad del negocio.

Capacitación: el requisito que se olvida hasta que es urgente

Uno de los hallazgos más comunes en las fiscalizaciones es la falta de capacitación actualizada del personal. La normativa exige dentro de los requisitos legales de la explotación minera que los trabajadores reciban formación periódica en seguridad, identificación de riesgos, respuesta ante emergencias y uso correcto de equipos. ACOMIPE organiza cursos, seminarios y jornadas técnicas que permiten a sus afiliados mantener a su personal capacitado sin tener que diseñar todo desde cero ni asumir costos inalcanzables. Estas capacitaciones no solo cubren el requisito formal: elevan realmente el nivel de preparación de los equipos, reducen la probabilidad de accidentes y, cuando llega el fiscalizador, la empresa puede mostrar registros completos y actualizados sin titubeos.

Asesoría legal para trabajos mineros

Interpretar el marco que regula la actividad minera no es sencillo, incluso para empresas con años de experiencia. Las leyes cambian, los reglamentos se actualizan y cada unidad minera puede tener requisitos adicionales a los que exige la norma general. Un contratista que intenta mantenerse al día por su cuenta invierte una cantidad desproporcionada de tiempo y energía en algo que no es su actividad principal: producir y facturar.

Contar con asesoría legal especializada, como la que ACOMIPE brinda a sus afiliados, permite delegar esa carga en profesionales que conocen el sector y que pueden alertar con anticipación sobre cambios normativos, orientar en la preparación de documentación para fiscalizaciones y acompañar a la empresa durante una inspección si fuera necesario. Tener a alguien que hable el idioma del fiscalizador puede ser la diferencia entre una observación y una multa. Entre una operación exitosa y otra pausada.

La fiscalización no avisa, pero puedes estar listo

Las inspecciones no suelen llegar con previo aviso. Simplemente un día el fiscalizador aparece en la operación y empieza a revisar. La única manera de estar preparado para ese momento es haber hecho el trabajo antes: tener los registros al día, el personal capacitado, los equipos en condiciones, los permisos vigentes y la documentación organizada y accesible. No se trata de maquillar la operación para pasar una inspección, sino de operar siempre como si el fiscalizador pudiera llegar mañana.

Cumplir con los requisitos legales de la explotación minera no es un acto puntual ni un esfuerzo de última hora. Es una cultura de trabajo que se construye día a día y que se sostiene con respaldo, información actualizada y acompañamiento especializado. Afiliarte a ACOMIPE te da acceso a ese ecosistema de protección: asesoría legal y técnica, capacitación continua, alertas normativas y representación ante las entidades fiscalizadoras. Conócenos ahora dando Clic Aquí. También, puedes hacerlo llamando a la Central Telefónica 793 4030 o al número de celular 945 498 807 o dejándonos un mensaje al correo acomipe@acomipe.pe. ¡Te esperamos!